Encuentra la información que necesitas.
Un asistente puede consultar los documentos internos acordados y ayudar al equipo a responder una pregunta concreta.
Primero hay que definir: Qué fuentes puede consultar, quién tiene acceso y qué debe hacer si no encuentra la respuesta.
Avanza con un primer borrador.
Un proceso puede organizar la información recibida y apoyar la preparación de formularios o documentos para que tu equipo los revise.
Primero hay que definir: La información necesaria, el formato de salida y quién debe revisar el resultado.
Haz más ágil lo que se pregunta seguido.
Un asistente puede ayudar a responder preguntas frecuentes con la información y los límites acordados para esa tarea.
Primero hay que definir: Qué preguntas puede atender, cuándo necesita pedir más información y cuándo debe pasar la conversación a una persona.